lunes, 12 de marzo de 2012

Tras la indignación es necesario el compromiso

Las reflexiones de Stéphane Hessel en su última obra "En resumen o casi..." recuerdan el valor tan necesario de compromiso, tras la indignación. De nada sirve ésta si no hacemos que se concrete en un movimiento continuado de lucha para conseguir transformar esta situación.
No me cansaré de repetir que esta crisis no es una crisis normal del sistema capitalista, sino que es un crack, la propia crisis del sistema. De nada sirven los parches, de nada los paños calientes, ni tampoco las viejas concepciones. 
La política necesita una renovación profunda, estamos hartos de esos profesionales de la misma, que siempre andan con recetas para los que no tienen, o que intentan destacarse como líderes de los desamparados. No necesitamos salvadores de la humanidad (parece que ya suena mal hablar de clase trabajadora), necesitamos comprometernos en una respuesta clara, en la que no tengan cabida los buscavidas, los chalanes de feria, los que viven del discurso fácil, los chorizos, los señoritos, los todopoderosos, los influyentes, los que nos amenazan con privarnos de la salvación eterna si desobedecemos... Pero la respuesta ha de salir de ese debate fluido que se inició con la indignación, consiguiendo que no se quede ahí y que desemboque en un compromiso de lucha.
Pero tras un planteamiento inteligente como el de Stéphane Hessel, vienen algunas respuestas imbéciles como las de algún que otro variopinto. En fin, ¡vivir para ver! ¿Y que encima algunos cobren por eso?

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